
Representaciones de la mujer indígena en la literatura de brasil del siglo XVI: sexualización y evangelización
En-claves del pensamiento
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de MonterreyDesde la llegada de los portugueses a Brasil, en el año 1500 y a lo largo de todo el siglo XVI, se desarrollará una intensa actividad literaria en la que una de las prioridades de los autores fue la de mostrar a Europa y al mundo la descripción del territorio y de sus pobladores, sobre el que se construirá una sociedad colonial. Dentro de esta literatura, las mujeres indígenas serán objeto de diversas representaciones que, en términos generales, estuvieron condicionadas por factores ideológicos, religiosos, políticos y sociales. El objetivo de este artículo es la identificación de estos factores y su contextualización, dentro del marco histórico en el que se encuadran los autores. Para ello, se parte de una selección de textos que son clasificados a partir de la intencionalidad de los autores en su representación de las mujeres indígenas. El análisis realizado nos permite apreciar que dichos textos están presididos por una serie de ideas fundamentales omnipresentes, como son la sexualización de dichas mujeres, el debate sobre su condición racional en función de su capacidad de adquisición de la religión cristiana y la inclusión de dichas mujeres en la sociedad colonial a partir de patrones estéticos y morales europeos. La investigación realizada permite concluir que la representación de las mujeres indígenas en la literatura de este periodo está condicionada por factores como el género de los autores, el desconocimiento de su cultura y los intereses superiores de tipo político, religioso y social.

			El origen y posterior desarrollo de la literatura en Brasil durante el periodo colonial está marcado por una evidente función instrumental. En 1959, el autor brasileño António Cândido, considerado como uno de los mayores críticos literarios de Brasil, publicó una obra ya clásica en este ámbito, titulada
Este compromiso del autor con su entorno se advierte con particular intensidad en los registros escritos durante el primer siglo de la colonización portuguesa de Brasil. Así, durante el siglo XVI, la prioridad fue la de relatar a los dirigentes de la monarquía portuguesa y la de la Iglesia, en cuanto instituciones encargadas de la colonización y evangelización de Brasil, los pormenores del territorio y de los pobladores que se extendían ante sus ojos de la forma más detallada posible. En este sentido, la observación, descripción e interpretación de las sociedades indígenas son temas centrales en la literatura escrita en Brasil prácticamente desde la llegada de los primeros colonizadores al nuevo territorio de la corona portuguesa. Cabe destacar que esta interpretación del territorio y de su población se realizará desde una óptica monocultural, es decir, a partir de los valores políticos, religiosos y morales de los colonizadores portugueses. A pesar de que a la llegada de los colonizadores a Brasil ya existían entre los indígenas otras formas de escritura y simbolismo, alternativas a la producción textual en lengua portuguesa, estas manifestaciones culturales autóctonas serán sistemáticamente ignoradas por los autores que en este siglo escribían sobre Brasil a la hora de interpretar y explicar la realidad de sus pueblos originarios.

			El examen de las fuentes literarias producida en Brasil durante el siglo XVI permite apreciar cómo, dentro de las descripciones del nuevo entorno geográfico y cultural que se abría ante los ojos de los autores llegados a este territorio, las representaciones literarias de las mujeres indígenas estuvieron sujetas a diferentes matices ideológicos, dependiendo del momento y de la posición desde las que eran escritas. Por ello, en este artículo nos proponemos analizar diferentes representaciones que encontramos en textos literarios escritos en Brasil durante el primer siglo de la colonización portuguesa. La acotación temporal elegida se justifica por tratarse de un periodo en el que la prioridad de los autores por la descripción del entorno que, por primera vez, se abre ante sus ojos otorga a su literatura una singularidad en lo estético y en lo temático, frente a las manifestaciones literarias de los siglos posteriores en la colonia portuguesa. Los objetivos de este artículo son los de identificar aquellos matices ideológicos presentes en las diferentes representaciones de las mujeres indígenas y las circunstancias en los que se enmarcan.

			Desde el punto de vista metodológico se parte de una selección de textos referidos al tema analizado en este artículo, escritos en Brasil desde la llegada de los portugueses a este territorio, en el año 1500, hasta finales del primer siglo de la colonización. Las fuentes utilizadas para este análisis se pueden clasificar en dos grupos, atendiendo a su autoría. Por una parte, se acude a fuentes de carácter civil, recogidas en el listado de fuentes de literatura colonial publicado por la Biblioteca Nacional de Brasil

			

				

				

					
El acceso a las fuentes originales de origen civil y religioso ha sido facilitado por la encomiable labor de diversas instituciones públicas y privadas brasileñas por la recopilación y edición de manuscritos relevantes para su historia colonial, que en muchos casos se encontraban inéditos, fuera del territorio nacional. Partiendo de esta base documental primaria, se ha procedido a realizar una selección de textos siguiendo un criterio cualitativo, es decir, en razón de su referencia explícita e individualizada a las mujeres indígenas. En este artículo se incluye una serie de fragmentos extraídos de los textos seleccionados con la función de ilustrar las ideas que expondremos y permitir la formación de ideas críticas alternativas. Seguidamente, se ha procedido a contextualizar la información contenida en los textos con otras fuentes secundarias de tipo histórico y literario. En lo que se refiere a la organización del artículo, tras esta introducción, se ha procedido a exponer una contextualización de carácter histórico y estilístico de los trazos generales de la literatura producida en Brasil durante el siglo XVI. A continuación, se ha dividido el texto en apartados coincidentes con las líneas fundamentales que subyacen bajo la representación de las mujeres indígenas en esta literatura, como son su sexualización, deshumanización y su posibilidad de evangelización, de cara a su incorporación a la sociedad colonial. Finalmente se exponen una serie de conclusiones obtenidas, de acuerdo con los objetivos planteados en este artículo.

		El marco temporal elegido para este artículo se justifica por la singularidad de la literatura escrita en Brasil durante este periodo. Durante el siglo XVI, en Brasil se generó una intensa y regular producción literaria bajo formatos tales como epístolas, cartas, relatos de viaje, tratados descriptivos y noticias. Bajo este tipo de formatos, un número de funcionarios, colonos, misioneros e incluso emprendedores particulares, desarrolló una correspondencia, relevante desde el punto de vista histórico y literario, dirigida a sus superiores jerárquicos. Este carácter descriptivo del nuevo mundo que se abría ante los ojos de estos europeos y eurodescendientes ha motivado que en la doctrina brasileña los textos de esta época producidos en Brasil sean inscritos en la categoría de 'literatura de información'. A pesar de que, como su denominación indica, esta literatura está orientada hacia la función informativa sobre las particularidades del territorio que se extiende ante los ojos de los autores, así como de sus gentes, es inevitable apreciar cómo la interpretación del entorno que describe está marcadamente condicionadas por los valores e intereses de los relatores.

			De hecho, el carácter informativo de estos textos provocó en Brasil una discusión doctrinal sobre el carácter literario de la producción escrita de este periodo entre aquellos que ciñen su carácter al del género historiográfico y los que la inscriben dentro del género literario. Por ejemplo, entre los que rechazan el carácter literario de los textos producidos en Brasil durante este periodo se encuentra Bosi. Este autor considera que las fuentes escritas en Brasil durante el siglo XVI, precisamente por su carácter informativo, no deben ser inscritas dentro del género literario sino dentro de la crónica histórica por 'escrúpulo estético'.

			

				

				

					
Efectivamente, tal y como refería Cândido, la literatura escrita en Brasil durante el siglo XVI es escasa y dispersa en lo temporal y en lo espacial,

			

				

				Esta noción de la dispersión en el espacio y tiempo de la literatura brasileña del siglo XVI es explicada por Bosi, cuando afirma que: 'En los primeros siglos, los procesos de exploración y de ocupación formaron islas sociales (Bahía, Pernambuco, Minas, Rio de Janeiro, São Paulo), que dieron a la Colonia la fisionomía de un archipiélago cultural. Y no solo en el aspecto geográfico: las islas deben ser vistas también en la dimensión temporal, momentos sucesivos que fueron de nuestro pasado desde el siglo XVI hasta la independencia'. En Bosi.
En este contexto, dentro del conjunto de los pueblos indígenas del Brasil, las mujeres serán representadas en la literatura de este periodo bajo atributos específicos y generalizados que giran en torno a dos ideas centrales como son la sexualización de este grupo de población y su reducción a la condición de animal irracional. En realidad, no se trata de ideas independientes sino, más bien, dos caras de la misma moneda. Así, para la mentalidad de los autores europeos que crearon la incipiente literatura brasileña, las costumbres y atributos sexuales de estas indígenas operaban como una muestra fehaciente de su animalización. Sin embargo, la sociedad colonial no podía, a largo plazo, ignorar ni mantener en un limbo identitario a la población indígena. Debían de tener cabida en aquel orden social, evidentemente bajo una condición subordinada a los intereses de la construcción de una sociedad colonial patriarcal y eurocéntrica, aquejada por un problema de desequilibrio entre el número de hombres y de mujeres procedentes del continente europeo.

			

				

				En la literatura epistolar jesuítica, los padres misioneros advierten de los peligros de promiscuidad y concubinato de los colonizadores con las mujeres indígenas ante la falta de mujeres portuguesas en la colonia. Ante esta situación, el padre Nóbrega, en una carta de 1550, recomienda que: 'Si el Rey determina aumentar la población de estas regiones es necesario que vengan para casarse muchas huérfanas o mujeres de cualquier tipo, aunque sean erradas, porque aquí también hay diferentes tipos de hombres, porque los buenos y ricos darán dote a las huérfanas y de este modo se evitará la ocasión de pecado y la aumentará la población al servicio de Dios'.
Prácticamente, desde el inicio de la colonización de Brasil los indígenas han sido objeto de múltiples representaciones, gráficas y literarias por parte de colonos y misioneros portugueses y de otras nacionalidades. Estas representaciones tienen en común un aspecto, como es el de partir, en su mayoría, de una posición de ignorancia de la realidad y del pensamiento de dichos pueblos. Si tenemos en cuenta que la producción literaria en Brasil, en particular durante una primera fase, se integra y se somete al vasto cometido de la colonización y la formación de un 'Nuevo Mundo', se puede entender la particular relevancia de un conjunto de ideas, preconcebidas desde el desconocimiento, que plasmaron aquellos pioneros de la colonización desde sus primeros escritos sobre las mujeres indígenas en Brasil.

				En el año 1500, el escribano de la primera flota portuguesa que llegó a Brasil, Pero Vaz Caminha, escribió, bajo la forma de crónica o relato de viaje, una larga carta a Manuel I, Rey de Portugal, en la que detallaba diferentes acontecimientos e impresiones sobre las tierras del continente americano en las que desembarcan. En este texto, calificado como 'el nacimiento de Brasil para la literatura',

			

				

				Stegagno-Picchio,
Allí andaban entre ellos tres o cuatro mozas, bien mozas y bien gentiles, con cabello muy negro, largo por la espalda, y sus vergüenzas tan altas, tan cerraditas y tan limpias de pelos que, después de mirarlas muy bien, no teníamos ninguna vergüenza [...]. Y una de aquellas mozas estaba toda pintada, de abajo a arriba con aquel tinte. Era tan bien hecha y tan redonda, y su vergüenza, (que ella no tenía) tan graciosa que, a muchas mujeres de nuestra tierra, viendo tales facciones, les daría vergüenza, por no tener las suyas como ella.

			

				

				'Ali andavam entre eles três ou quatro moças, bem moças e bem gentis, com cabelos muito pretos, conpridos pelas espadoas, e suas vergonhas tam altas e tã çaradinhas e tam limpas das cabeleiras que, de as muito bem olharmos, não tínhamos nenhuma vergonha [...] E huma daquelas moças era toda timta, de fumdo acima daquela timtura; aqual çerto era tão bem-feita e tão rredomda, e sua vergonha que ela não tinha tão graçiossa, que amuitas molheres da nossa terra, vendolhe taes feições, fezera vergonha, por não teerem a sua como ela.' [Salvo que se indique lo contrario, todas las traducciones son propias].
En este texto podemos apreciar como aquel escribano realizaba un juego de palabras con el doble sentido del término 'vergüenza', aplicándolo para describir tanto una turbación del estado de ánimo como los genitales de las indígenas. Sin ser consciente de ello, el primer cronista del Brasil colonial estaba cimentando los primeros estereotipos de la imagen del colonizador sobre la mujer indígena. Esta imagen, como se puede apreciar en este pasaje, se centra en la sexualización de estas mujeres a partir de su presunta gentilidad y su desnudez. A pesar de las constantes referencias a la religión y a los proyectos evangelizadores que este escribano dirige a su Rey, no se pueden obviar, en dicha carta, las constantes referencias a la belleza de los órganos genitales de las 'gentiles' indígenas como centro de su atención.

				Estas primeras crónicas crearán entre los primeros colonizadores una asociación entre desnudez y una presunta disponibilidad sexual de las mujeres indígenas. Ante estos relatos no es difícil imaginar el efecto psicológico que tendrían en Europa las informaciones sobre una tierra paradisiaca poblada por mujeres hermosas desnudas y sexualmente disponibles a los deseos de los colonizadores. En este sentido Moreau se refiere al deseo de los primeros colonos de encontrar en Brasil aquello que fue descrito por Caminha e informado por otros; es decir, a mujeres desnudas con miradas seductoras, inmorales y disponibles para poder llevar a cabo sus fantasías sexuales.

			

				

				

					
El estilo objetivo, e incluso amable,

			

				

				Tal y como indica Sodré, en el período inicial, no surgieron motivos de disputa entre los indígenas y los portugueses. Estos últimos no vinieron a Brasil con la intención apropiarse de la tierra, sino con la de mantener relaciones comerciales, lo que justificaría este tono amable con el que son descritos los indígenas en las primeras crónicas. En
Otra costumbre de ellos es bastante enorme y va más allá de toda credibilidad humana. En realidad, sus mujeres, por causa de su libidinosidad hacen entumecer los miembros de sus maridos con tanta brutalidad que parecen deformes y torpes, lo que sucede por algún artificio y mordedura de animales venenosos. Por causa de esto mucho pierden sus miembros, que se pudren por falta de cuidados, y se vuelven eunucos'.

			

				

				'Outro costume deles bastante enorme e além da humana credibilidade: na realidade, as mulheres deles como são libidinosas, fazem entumescer as virilhas dos maridos com tanta crassidão que parecem disformes e torpes; isto, por algum artificio e mordedura de alguns animais venenosos. Por causa disso, muitos deles perdem as virilhas —que apodrecem por falta de cuidados— e se tornam eunucos'. Amado y Figueiredo,
Este relato, de difícil interpretación a los ojos actuales,

			

				

				De hecho, diversos investigadores coinciden en afirmar el carácter apócrifo de este texto, basándose en las contradicciones que contiene con respecto a otros escritos de Vespucio.

			19 introduce una nueva representación de la mujer indígena que tendrá importantes repercusiones en la futura literatura brasileña y europea. Por encima de la veracidad o no de su relato, lo cierto es que se trató del primer documento sobre Brasil impreso, de modo casi simultáneo, en diferentes ciudades europeas. De este modo dada la enorme difusión que tuvo esta carta en Europa (Lestringrant, 1997), su contribución es muy relevante a la hora de crear una representación de la mujer indígena basada en los estereotipos de un ser salvaje, libidinoso y caníbal. La sexualización de la mujer se vuelve, de esta forma, una característica emblemática que confirma su condición de animal no racional.

			

				

				Conforme señala Todorov, en su clásico libro sobre la conquista de América, el profundo impacto entre los europeos por la desnudez indígena fue compartido por la conquista española, prácticamente desde la llegada Colón. Así, la desnudez de los indígenas suponía para Colón que estos fueran 'seres despojados de toda propiedad cultural: se caracterizan, en cierta forma, por la ausencia de costumbres, ritos, religión'. Esta ausencia de identidad manifestada en la desnudez, ya que 'los seres humanos se visten después de su expulsión del paraíso', supondrá un elemento fundamental para la legitimación de la conquista de América por parte delas Coronas de España y de Portugal.
En la literatura de este periodo, la sexualización de la mujer indígena se presenta como un arma de doble filo. Es decir, estas mujeres son alabadas mientras mantienen su juventud y belleza, sin embargo, la mujer madura es representada como un compendio de decadencia y de perversión para los más jóvenes en oposición a las mujeres jóvenes que, a pesar de su primitivismo, ornamentan sus cuerpos dentro de un ideal de belleza y de cierta civilización. En este sentido, el portugués Gabriel Soares de Sousa, en su
Los tupinambá son tan lujuriosos que no hay pecado de lujuria que no cometan; los cuales siendo de poca edad contactan con mujeres, bien mujeres; porque las viejas, despreciadas por los hombres, atraen a estos jóvenes, haciéndoles mimos y regalos, y les enseñan a hacer lo que no saben, y no les dejan ni de día ni de noche. Esta gente es tan lujuriosa que pocas veces tienen respeto por las hermanas o las tías y como este pecado va en contra de sus costumbres duermen con ellas entre la maleza.

			

				

				'São os tupinambás tão luxuriosos que não há pecado de luxúria que não cometam; os quais sendo de muito pouca idade têm conta com mulheres, e bem mulheres; porque as velhas, já desestimadas dos que são homens, granjeiam estes meninos, fazendo-lhes mimos e regalos, e ensinam-lhes a fazer o que eles não sabem, e não os deixam de dia, nem de noite. É este gentio tão luxurioso que poucas vezes têm respeito às irmãs e tias, e porque este pecado é contra seus costumes, dormem com elas pelos ma tos'.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que, la intención del autor a la hora de redactar este texto fue la de convencer al Ministro del Rey Felipe II, Cristovão de Moura, para la autorización y el apoyo de la Corona para la explotación de unas minas en los territorios de los Tupinambá en las márgenes del río San Francisco. Este hecho podría justificar su presentación como seres depravados y amorales. Esta posibilidad se refuerza por el hecho de en la mayoría de las ocasiones las narraciones de este autor se basan en fuentes indirectas, eximiéndose, de este modo, de responsabilidad por la veracidad de los hechos relatados.

				Frente a esta imagen depravada de la mujer indígena, presentada en textos con un marcado componente propagandístico, encontramos en la misma época otras representaciones en obras más rigurosas en lo que se refiere a la recolección de los datos presentados. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en el
Durante las primeras décadas de la colonización de América, la deshumanización de los indígenas tuvo la ventaja de ofrecer un sustento jurídico a la privación de tierras y de libertad de los indígenas. Esta circunstancia, favorecía de modo evidente intereses de la colonización. La mano de obra esclava permitía la reducción de los costes de producción y, por lo tanto, la integración de la economía colonial, en condiciones competitivas, dentro de la red de comercio mundial. Sin embargo, este nuevo contexto planteaba numerosos dilemas teológicos acerca de la capacidad de los indígenas para vivir como seres libres y para recibir la fe católica. Estos dilemas quedaron resueltos, desde el punto de vista doctrinal, por el Papa Paulo III con la promulgación, en 1537, de la bula
Esta postura del papado situará a la Iglesia católica en una posición de vanguardia dentro del proceso de colonización de Brasil. Mientras que a las autoridades civiles les competía el desarrollo de un aparato estatal colonial y su extensión a nuevos territorios, a las autoridades eclesiásticas les competirá la inclusión de los indígenas en aquel proyecto colonial mediante la catequización en la fe cristiana. Dentro de esta misión, la orden de los jesuitas fue la primera en establecerse en la nueva colonia portuguesa, acompañando al primer Gobernador General, Tomé de Souza, en 1549, tras ser autorizados por el Rey para mantener, con exclusividad, actividades misioneras regulares entre los pueblos indígenas de Brasil. A partir de aquí, las representaciones de las mujeres indígenas durante el Brasil colonial estuvieron en gran medida mediatizadas por la visión de los misioneros jesuitas que ejercieron la labor de la catequización de los indígenas en los territorios colonizados por la corona portuguesa.

			A pesar del espíritu integrador y humanista que preside la bula
Sin llegar a las posturas radicales del padre Acosta, los jesuitas en Brasil desarrollaron una prolífica literatura epistolar en la que expresan sus dudas y prejuicios acerca de la posibilidad de integrar a las mujeres indígenas en la sociedad colonial a través de la evangelización. A través de la literatura epistolar producida por estos misioneros se puede apreciar como la sexualidad de las mujeres indígenas generaba una notable preocupación dentro de los territorios de evangelización bajo su jurisdicción, los conocidos como 'aldeamientos'. En ese sentido, podemos encontrar numerosos ejemplos en los que la representación de la mujer indígena está estereotipada en torno a conceptos como el pecado, la perdición o el miedo. Así, el comportamiento de estas mujeres fue objeto de especial atención ante el riesgo que suponía para la moral de los cristianos, en general, y para la de los misioneros en particular. En este contexto, la mujer indígena será descrita bajo la noción de una permanente culpa por su potencial peligro para el recto camino de los europeos en América, lo que acabará por justificar su control y sometimiento a la tutela de las autoridades civiles y religiosas coloniales.

			

				

				Karl Heinz Arenz, Gaia, Stefanie Leão, 'Mulheres indígenas em narrativas jesuíticas da Amazônia portuguesa',
En este ámbito merecen especial atención los escritos del padre jesuita canario José de Anchieta (1534-1597). En las cartas que este misionero remite al Superior de la orden se revela, más que una continuidad, una radicalización en la visión sexualizada y de ser irracional de una mujer indígena que constituye una verdadera amenaza para el recto camino de los cristianos en América. En dichos textos se puede apreciar como a la visión sexualizada de la mujer indígena que transmitieron los primeros colonizadores se unirá una marcada dosis de misoginia contra unas mujeres que amenazan con la tentación de su lujuria el empeño de los hombres por seguir el camino cristiano. Así, en una carta de 1554, dirigida al Superior de la orden, Ignacio de Loyola, en Roma, el padre Anchieta advierte del peligro que supone la presencia de las mujeres indígenas en Brasil en los siguientes términos: 'Las mujeres andan desnudas y no se saben negar a ninguno, más aun ellas mismas acometen e importunan a los hombres echándose con ellos en las redes, porque tienen por honra dormir con los cristianos'.

			

				

				'As mulheres andam nuas e não sabem se negar a ninguém, mas até elas mesmas cometem e importunam os homens, jogando-se com eles nas redes porque têem por honra dormir com os Cristãos'.
En este breve pasaje el autor resume las líneas esenciales del pensamiento de los misioneros jesuitas sobre la cuestión que nos ocupa. La lascivia inherente a las mujeres indígenas es la culpable de que los hombres cristianos en Brasil se alejen de la recta moral sexual importunándoles en su quehacer diario. Ante ello, este padre propone que los huérfanos portugueses, en lugar de ser enviados a Brasil, lo fueran a España por causa del peligro que acarreaba la alegada lascivia propia de la naturaleza de aquellas mujeres indígenas de la colonia: 'Y cuando lleguen a los años de la discreción (pubertad), mandadlos a España, donde hay menos inconvenientes y peligros de que sean ruines que aquí, donde las mujeres andan desnudas y no se saben negar a nadie.

			

				

				'E ao chegarem aos anos da discrição, mandá-los a Espanha, onde há menos inconvenientes e perigos para serem ruins, do que aqui, onde as mulheres andam nuas e não se sabem negar a ninguém'.
Según la visión de estos padres jesuitas, la presencia de la mujer indígena no suponía solamente una amenaza para la conducta moral de los cristianos en general, sino que afectaba directamente al recto desempeño de la labor pastoral de los misioneros y clérigos. En este sentido, el padre Luis de Grã, en una carta dirigida a Ignacio de Loyola en 1556 se expresaba en los siguientes términos: 'Al visitar estas aldeas está la dificultad de que no es bueno que alguien vaya solo ya que son caminos en los que con frecuencia hay mujeres y por eso están muy llenos de ocasiones y es muy necesario que todos andemos con un santo temor'.

			La soledad del misionero representaba para el jesuita una posibilidad de incursión en el pecado carnal y la mujer indígena suponía para estos padres la encarnación de este pecado. Por este motivo se dispuso que en cada aldea debería haber siempre un mínimo de dos misioneros con la finalidad de que uno ejerciera la vigilancia del otro. Sin duda, el choque psicológico que debía producir a estos misioneros la visión de la mujer indígena, tras desembarcar en Brasil y abandonar la rígida disciplina eclesiástica en España o Portugal, debería ser bastante traumático. Este hecho lo confesaba con honestidad el padre António da Rocha, Superior de la orden en la Capitanía del Espíritu Santo, en una carta de 1571 escribía:

			Cuando en Portugal me dijeron que viniera a Brasil, habiendo sabido que las mujeres aquí andan desnudas, en seguida informé al Padre Provincial Leão Henriques de mi debilidad y mala inclinación contra la castidad, y él dijo que confiara en Dios. [...] Yo al menos confieso a V.P. que desde que estoy en esta provincia no paso ni una hora sin sentir estímulos gravísimos. A veces los tenía en Portugal, donde las mujeres andan más o menos tapadas, pero aquí andan desmandadas y buscan a los hombres y muchas de ellas tienen mejor aspecto que las blancas españolas.

			

				

				'E quando em Portugal me disseram que viesse para o Brasil, com ter entendido que as mulheres cá andam nuas, logo propus ao Padre Provincial Leão Henriques a minha fraqueza e má inclinação contra a castidade, e ele disse que confiasse em Deus. Eu ao menos confesso a V. P. que não sei se se passou uma hora desde que estou na Província sem sentir estímulos gravíssimos, porque às vezes os tinha em Portugal, onde as mulheres andam ao menos embuçadas, mas aqui desfaçadas e buscam aos homens, e muitas delas tê melhor parecer que as brancas espanholas'.
En este texto, se aprecia la honestidad del padre Rocha en el hecho de que, pese a no salirse del estereotipo de la mujer indígena predadora de la virtud de los misioneros, al menos llega a admitir su responsabilidad por su inclinación natural y previa hacia la ruptura del voto del celibato. Sin embargo, la evangelización de las mujeres indígenas, motivo fundamental del despliegue exclusivo de la orden jesuita en Brasil, se presenta como una misión factible y con resultados palpables, a pesar de los peligros que para los misioneros entraña la presumida lujuria inherente de estos pueblos, tal y como consideraba el padre Anchieta, en una carta dirigida al Padre General de São Vicente en 1560, cuando indica: 'Se ve en muchos, principalmente en las mujeres tanto libres como esclavas, muy manifiestas señales de virtud, principalmente en huir y detestar la lujuria. Y como es comúnmente una ruina para el género humano, en esta gente parece que tuvo siempre no solo imperioso señorío sino también la tiranía más cruel'.

			

				

				'Vêem-se em muitos, máxime nas mulheres assim livres como escravas, mui manifestos sinais de virtude, principalmente em fugir e detestar a luxuria, e que como seja comum ruina do gênero humano, nesta gente parece que teve sempre não só imperioso senhorio, mas também tirania a mais cruel'. Anchieta,
Como se puede apreciar en los textos anteriores existe un hilo conductor en la literatura jesuítica sobre las mujeres indígenas como es el de la lujuria insertada en su naturaleza, casi a modo de condicionante genético. Para autoras como Klawe,

			

				

				

					
Realmente, la comprensión de estos fenómenos sociales requería un profundo conocimiento sobre el terreno que los superiores de la orden jesuita, destinatarios de esta literatura, no poseían. Por ello la solución más práctica fue la de asimilar el comportamiento de las mujeres indígenas a las categorías teológicas de pecado, lo que, a la postre, contribuía a justificar su presencia en el territorio brasileño. Este es uno de los factores que condiciona el severo juicio que el poeta y crítico literario Silvio Romero realiza, a finales del siglo XIX, sobre la literatura de este periodo cuando señalaba que: 'Los misioneros y colonos inteligentes del siglo XVI, que dejaron noticias escritas sobre nuestros salvajes, eran demasiado incompetentes para una observación regular, capaz de sorprender los más íntimos hechos sociales y la fundamental psicología de esas gentes rudimentarias'.

			

				

				'Os missionários e colonos inteligentes do século XVI, que deixaram notícias escritas dos nossos selvagens, eram demasiado incompetentes para uma observação regular, capaz de surpreender os mais íntimos fatos sociais e a fundamental psicologia dessas gentes rudes'.
A lo largo del siglo XVI se desarrollaron en Brasil una serie de manifestaciones literarias en las que las mujeres indígenas fueron objeto de diferentes representaciones. Sin embargo, estas obras tuvieron en común una serie de aspectos esenciales que condicionaron la carga ideológica subyacente a la representación de estas mujeres. En primer lugar, estas obras fueron en todos los casos escritas por hombres, formados en la mentalidad patriarcal propia de la época en la que escriben, lo que condicionará de modo evidente el tratamiento de aspectos íntimos de estas mujeres como es su sexualidad.

			En segundo lugar, estas obras fueron escritas mayoritariamente desde el desconocimiento de la lengua, de la cultura y del papel social de las mujeres dentro de las sociedades indígenas, por lo que la atribución de una serie de valores morales e incluso la puesta en duda de la racionalidad de estas mujeres se construye a partir del grado de diferencia con los valores culturales, morales y religiosos de los autores, europeos y eurodescendientes, que escribieron la literatura analizada en este artículo. Brasil adoptó de su metrópoli no solo su lengua, sino también gran parte de sus formas culturales. Esta herencia no puede ser olvidada a la hora de analizar su literatura, entendida como la manifestación cultural más influida por las matrices europeas, asimiladas a través de Portugal. Por ello la representación de las mujeres indígenas se realizará a partir de unos valores culturales, morales y religiosos que serán utilizados por los autores para describir y calificar unas realidades totalmente desconocidas.

			En tercer lugar, la construcción de la imagen de las mujeres indígenas está, en la mayoría de los casos, supeditada a intereses superiores como son la construcción de un estado colonial, la evangelización de otros pueblos o la formación de elementos culturales específicos dentro de un Imperio colonial, lo que se realizará a partir de la negación de una identidad propia de estas mujeres en cuanto integrantes de los pueblos originarios de Brasil.

			Como reflexión final, cabría referir un aspecto destacado por el autor brasileño António Cândido, cuando refería que uno de los aspectos más relevantes de la literatura en Brasil de este periodo sería el de 'marcar posiciones para un futuro'.

			

				

				Véase Nota 7.

			37 Efectivamente, la literatura analizada nos muestra solamente el inicio de un camino de construcción de estereotipos sobre las mujeres indígenas que aún hoy día parece no haber terminado. A principios de nuestro siglo, la autora indígena brasileña Eliane Potiguara iniciará un movimiento literario de deconstrucción de dichos estereotipos, seguido por un número creciente de autoras también indígenas.

			

				

				Sobre este movimiento, cfr.
En el Brasil del siglo XVI los colonizadores dejaron registros escritos en los que describieron minuciosamente el territorio y los pueblos que allí encontraron. Dichos registros estuvieron marcados por una profunda carga de subjetividad derivada de los poderosos intereses subyacentes a la magna empresa colonial y de los valores culturales que portaban los autores desde el continente europeo. La incorporación de las mujeres indígenas brasileñas al debate literario se nos presenta como una valiosa oportunidad para la preciada búsqueda de la objetividad histórica por medio de la suma y contraste de subjetividades.

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					Candido, António. . 3ª ed. São Paulo: Martins, 1969.António Cândido.

					Stegagno-Piccio, Luciana. . Rio de Janeiro: Lacerda, 1997.Luciana Stegagno-Picchio.

					Rede Memória, “Literatura colonial”. , 11 de octubre, 2025.
Rede Memória, 'Literatura colonial'.
Stegagno-Picchio,

					Hue, Sheila Moura. . Rio de Janeiro: Zahar, 2006.Sheila Moura Hue,

					Bosi, Alfredo. . São Paulo: Cultrix, 1994.Alfredo Bosi.
Cândido,
Esta noción de la dispersión en el espacio y tiempo de la literatura brasileña del siglo XVI es explicada por Bosi, cuando afirma que: 'En los primeros siglos, los procesos de exploración y de ocupación formaron islas sociales (Bahía, Pernambuco, Minas, Rio de Janeiro, São Paulo), que dieron a la Colonia la fisionomía de un archipiélago cultural. Y no solo en el aspecto geográfico: las islas deben ser vistas también en la dimensión temporal, momentos sucesivos que fueron de nuestro pasado desde el siglo XVI hasta la independencia'. En Bosi.

					Mendes, Claudinei. “História e Literatura: Os escritos coloniais de fins de século XVI e início do XVII”, , 14,3, (2010): 469-489.Claudinei Mendes, 'História e Literatura: Os escritos coloniais de fins de século XVI e início do XVII',

					Raminelli, Ronald. . Rio de Janeiro: Jorge Zahad, 1996.Ronald Raminelli.
Ante esta cuestión, la autora indígena boliviana Julieta Paredes aporta una interesante reflexión cuando considera que: 'El concepto de memoria larga que es usado en el indigenisrno, nos remite acríticamente a la época precolonial, como algo idílico, un mundo casi perfecto para las mujeres, pero por la desgracia de la colonia, esta memoria larga es interesada, pues si bien nos trae el orgullo y la dignidad de ser personas pertenecientes a pueblos con culturas y logros como cualquier otro pueblo, a la vez también es selectiva al momento de no reconocer patriarcalismos, opresiones, autoritarismos e injusticias heredadas y que, por supuesto, estaban presentes en las sociedades precoloniales, también'. Paredes, Julieta. . México: Comunidad Mujeres Creando Comunidad, 2013.Julieta Paredes.
En la literatura epistolar jesuítica, los padres misioneros advierten de los peligros de promiscuidad y concubinato de los colonizadores con las mujeres indígenas ante la falta de mujeres portuguesas en la colonia. Ante esta situación, el padre Nóbrega, en una carta de 1550, recomienda que: 'Si el Rey determina aumentar la población de estas regiones es necesario que vengan para casarse muchas huérfanas o mujeres de cualquier tipo, aunque sean erradas, porque aquí también hay diferentes tipos de hombres, porque los buenos y ricos darán dote a las huérfanas y de este modo se evitará la ocasión de pecado y la aumentará la población al servicio de Dios'. Nóbrega, Manuel, . Rio de Janeiro: Imprensa Nacional, 1886.Manuel Nóbrega,

					Krenak, Ailton. . Rio de Janeiro: Azougue, 2015.Ailton Krenak,
Stegagno-Picchio,
'Ali andavam entre eles três ou quatro moças, bem moças e bem gentis, com cabelos muito pretos, conpridos pelas espadoas, e suas vergonhas tam altas e tã çaradinhas e tam limpas das cabeleiras que, de as muito bem olharmos, não tínhamos nenhuma vergonha [...] E huma daquelas moças era toda timta, de fumdo acima daquela timtura; aqual çerto era tão bem-feita e tão rredomda, e sua vergonha que ela não tinha tão graçiossa, que amuitas molheres da nossa terra, vendolhe taes feições, fezera vergonha, por não teerem a sua como ela.' [Salvo que se indique lo contrario, todas las traducciones son propias]. Amado, Janína y Figueiredo, Luiz Carlos. . São Paulo: Universidade de Brasilia, 2001.Janína Amado y Luiz Carlos Figueiredo, Brasil 1500. Quarenta Documentos. (São Paulo: Universidade de Brasilia, 2001), 71.

			

					Moreau, Filipe Eduardo, . São Paulo: Annablume, 2003.Filipe Eduardo Moreau,
Tal y como indica Sodré, en el período inicial, no surgieron motivos de disputa entre los indígenas y los portugueses. Estos últimos no vinieron a Brasil con la intención apropiarse de la tierra, sino con la de mantener relaciones comerciales, lo que justificaría este tono amable con el que son descritos los indígenas en las primeras crónicas. En Sodré, Nelson, . Rio de Janeiro: Civilização brasileira , 1976.Nelson Sodré,
'Outro costume deles bastante enorme e além da humana credibilidade: na realidade, as mulheres deles como são libidinosas, fazem entumescer as virilhas dos maridos com tanta crassidão que parecem disformes e torpes; isto, por algum artificio e mordedura de alguns animais venenosos. Por causa disso, muitos deles perdem as virilhas —que apodrecem por falta de cuidados— e se tornam eunucos'. Amado y Figueiredo,
De hecho, diversos investigadores coinciden en afirmar el carácter apócrifo de este texto, basándose en las contradicciones que contiene con respecto a otros escritos de Vespucio.

			Conforme señala Todorov, en su clásico libro sobre la conquista de América, el profundo impacto entre los europeos por la desnudez indígena fue compartido por la conquista española, prácticamente desde la llegada Colón. Así, la desnudez de los indígenas suponía para Colón que estos fueran 'seres despojados de toda propiedad cultural: se caracterizan, en cierta forma, por la ausencia de costumbres, ritos, religión'. Esta ausencia de identidad manifestada en la desnudez, ya que 'los seres humanos se visten después de su expulsión del paraíso', supondrá un elemento fundamental para la legitimación de la conquista de América por parte delas Coronas de España y de Portugal. Todorov, Tzvetan, . México: Siglo XXI, 2007.Tzevetan Todorov,
'As mulheres, como disse, embora andem nuas e sejam libidinosíssimas, têm contudo os corpos formosos e limpos […] Quando podiam juntar-se aos cristãos, impelidas pela forte libido contaminavam e prostituíam toda pudícia'. Amado y Figueiredo, Brasil 1500..., 317.

			'São os tupinambás tão luxuriosos que não há pecado de luxúria que não cometam; os quais sendo de muito pouca idade têm conta com mulheres, e bem mulheres; porque as velhas, já desestimadas dos que são homens, granjeiam estes meninos, fazendo-lhes mimos e regalos, e ensinam-lhes a fazer o que eles não sabem, e não os deixam de dia, nem de noite. É este gentio tão luxurioso que poucas vezes têm respeito às irmãs e tias, e porque este pecado é contra seus costumes, dormem com elas pelos ma tos'. Sousa, Gabriel Soares, . Rio de Janeiro: Fundação Darcy Ribeiro, 2013.Gabriel Soares de Sousa,
'Estas índias guardam castidade a seus maridos e são muito suas amigas, porque também eles sofrem mal adultérios; casam os mais deles com suas sobrinhas, filhas de seus irmãos ou irmãs, estas são suas mulheres verdadeiras, e não lhas podem negar seus pais'. Pero de Gandavo, Pero de Magalhães. , . Brasília: Senado Federal, 2008.Magalhães Gandavo,

					Martins, Wilson. , Vol. I. São Paulo: Cultrix , 1977.Wilson Martins,

					De la Hera, Alberto. “El derecho de los indios a la libertad y a la fe”, , XXVI (1956): 89-182.Alberto de la Hera, 'El derecho de los indios a la libertad y a la fe',

					Lestringant, Frank y Perrone-Moisés, Beatriz. “O Brasil de Montaigne”, , 49, 2 (2006): 515-556.Frank Lestringant, Beatriz Perrone-Moisés, 'O Brasil de Montaigne',
Karl Heinz Arenz, Gaia, Stefanie Leão, 'Mulheres indígenas em narrativas jesuíticas da Amazônia portuguesa',
'As mulheres andam nuas e não sabem se negar a ninguém, mas até elas mesmas cometem e importunam os homens, jogando-se com eles nas redes porque têem por honra dormir com os Cristãos'. Anchieta, José. . Rio de Janeiro: Civilização brasileira, 1933.Anchieta, José.
'E ao chegarem aos anos da discrição, mandá-los a Espanha, onde há menos inconvenientes e perigos para serem ruins, do que aqui, onde as mulheres andam nuas e não se sabem negar a ninguém'. Anchieta, José. . São Paulo: Melhoramentos, 2004.José de Anchieta,
'E quando em Portugal me disseram que viesse para o Brasil, com ter entendido que as mulheres cá andam nuas, logo propus ao Padre Provincial Leão Henriques a minha fraqueza e má inclinação contra a castidade, e ele disse que confiasse em Deus. Eu ao menos confesso a V. P. que não sei se se passou uma hora desde que estou na Província sem sentir estímulos gravíssimos, porque às vezes os tinha em Portugal, onde as mulheres andam ao menos embuçadas, mas aqui desfaçadas e buscam aos homens, e muitas delas tê melhor parecer que as brancas espanholas'. Leite, Serafim. “Aspectos do Brasil em 1571 numa carta inédita do Pe. António da Rocha, Superior do Espírito Santo”. En: , 1-13. Lisboa: Congresso Internacional de História dos Descobrimentos, 1961.Serafim Leite. 'Aspectos do Brasil em 1571 numa carta inédita do Pe. António da Rocha, Superior do Espírito Santo',
'Vêem-se em muitos, máxime nas mulheres assim livres como escravas, mui manifestos sinais de virtude, principalmente em fugir e detestar a luxuria, e que como seja comum ruina do gênero humano, nesta gente parece que teve sempre não só imperioso senhorio, mas também tirania a mais cruel'. Anchieta,

					Klawe, Janina. "O papel das mulheres nos descobrimentos e na expansão portuguesa" en , 253-258. Lisboa: Comissão para a Igualdade e para os Direitos das Mulheres, 1995.Janina Z. Klawe, 'O papel das mulheres nos descobrimentos e na expansão portuguesa' en

					Uruburu, Juan Manuel. “Mahoma o Muhammad. ¿Quid iuris?”. , 20 de septiembre de 2019.
Juan Manuel Uruburu. 'Mahoma o Muhammad. ¿Quid iuris?'.

					Nuñez, Geni. . São Paulo: Planeta do Brasil, 2023.Geni Nuñez,
Esta circunstancia ya aparece descrita en la descripción de Brasil y sus pueblos indígenas contenida en la citada
'Os missionários e colonos inteligentes do século XVI, que deixaram notícias escritas dos nossos selvagens, eram demasiado incompetentes para uma observação regular, capaz de surpreender os mais íntimos fatos sociais e a fundamental psicologia dessas gentes rudes'. Romero, Silvio. . Rio de Janeiro: José Olympio, 1980.Silvio Romero.
Véase Nota 7.

			Sobre este movimiento, cfr. Coelho, Keila. , Madrid: Dykinson, 2024.Keila Coelho,

					Potiguara, Eliane. , 2ª ed. Lorena: Projetos Especiais, 2018.Eliane Potiguara,