
El movimiento transhumanista antienvejecimiento: fundamentaciones para un ecocidio
En-claves del pensamiento
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de MonterreyEl presente artículo examina el movimiento transhumanista, enfocándose particularmente en su vertiente antienvejecimiento, y sus implicaciones éticas, ecológicas y sociales. El objetivo de la investigación es analizar cómo la búsqueda de la extensión de la vida y la superación de las limitaciones biológicas humanas, promovida por el transhumanismo antienvejecimiento, refuerza una visión antropocéntrica y capitalista que puede llevar al ecocidio. Se realiza un análisis crítico de los discursos transhumanistas, destacando la manera en que su promoción de la extensión de la vida y la mejora tecnológica perpetúa la supremacía humana sobre la naturaleza. Los principales hallazgos revelan que el transhumanismo antienvejecimiento está impulsado por una ideología capitalista que considera el entorno natural como un recurso ilimitado para la explotación humana. La investigación se organiza revisando las diferentes vertientes del transhumanismo, incluyendo el transhumanismo libertario, democrático y extropianista, y comparando las aproximaciones culturales y tecnocientíficas. La conclusión fundamental del estudio es que el enfoque transhumanista antienvejecimiento, al enfatizar la prolongación de la vida humana sin considerar las interdependencias ecológicas, puede tener consecuencias graves para el medio ambiente. Se subraya la necesidad de adoptar perspectivas más inclusivas y equilibradas que reconozcan la importancia de mantener un equilibrio entre los avances tecnológicos y la conservación del entorno natural, proponiendo un replanteamiento de las narrativas actuales para evitar el ecocidio y promover una coexistencia sostenible con otros seres vivos y el ecosistema.

			Antes de abordar sus implicaciones éticas, ecológicas, sociales y políticas, se hace necesario tener una definición clara, tanto del transhumanismo como del posthumanismo y sus alcances. Pero dentro del ámbito filosófico, científico y cultural poder establecer un concepto más o menos demarcado de ambos movimientos es complicado y en ocasiones se cae en confusiones. Esto lo deja claro Francesca Ferrando:

			La etiqueta 'posthumano' suele ser evocada de manera genérica y de una forma que 'lo incluye todo', para indicar cualquiera de estas diferentes perspectivas, creando confusión metodológica y teórica tanto entre expertos como no expertos por igual. 'Posthumano' se ha convertido en un término paraguas para incluir el posthumanismo (filosófico, cultural y crítico), el transhumanismo (en sus variantes como el extropianismo, el transhumanismo liberal y democrático, entre otras corrientes), los nuevos materialismos (un desarrollo feminista específico dentro del marco posthumano), y los paisajes heterogéneos del antihumanismo, las posthumanidades y las metahumanidades. Las áreas de significado más confusas son aquellas compartidas por el posthumanismo y el transhumanismo.

			

				

				['The label 'posthuman' is often evoked in a generic and all-inclusive way, to indicate any of these different perspectives, creating methodological and theoretical confusion between experts and nonexperts alike. 'Posthuman' has become an umbrella term to include (philosophical, cultural, and critical) posthumanism, transhumanism (in its variants as extropianism, liberal and democratic transhumanism, among other currents), new materialisms (a specific feminist development within the posthumanist frame), and the heterogeneous landscapes of antihumanism, posthumanities, and metahumanities. The most confused areas of signification are the ones shared by posthumanism and transhumanism'].
Aunado a lo anterior, esta dificultad en la delimitación de los términos transhumanismo/posthumanismo radica en que incluso varios de las y los teóricos que se han abocado a su estudio, reniegan de ser clasificados como trans/posthumanistas. 'Se han producido muchas definiciones y formas diferentes e incluso contrapuestas. Para empeorar las cosas, relativamente pocos posthumanistas aceptan el término como descripción de su trabajo o sus posiciones, y algunos incluso lo rechazan por completo'.

			

				

				['Many different and even competing definitions and forms have been produced. To make matters worse, relatively few posthumanists accept the term as a description for their work or their positions, and some even reject it altogether'].
Para hacer una clasificación más sencilla de ambos conceptos podemos empezar por clarificar el transhumanismo para luego, dejar claro cuál de todas las posturas tomaremos y así definir después al posthumanismo. El transhumanismo no puede ser considerado como un movimiento uniforme, sino más bien como una corriente diversa y fragmentada. Algunos teóricos como Ferrando identifican tres vertientes: el transhumanismo libertario, democrático y extropianismo.

			El transhumanismo libertario aboga por el libre mercado como el mejor garante del derecho a la mejora humana. El transhumanismo democrático demanda un acceso igualitario a las mejoras tecnológicas, las cuales de lo contrario podrían estar limitadas a ciertas clases sociopolíticas y relacionadas con el poder económico, codificando consecuentemente políticas raciales y sexuales. Los principios del extropianismo han sido delineados por su fundador Max More como: progreso perpetuo, autotransformación, optimismo práctico, tecnología inteligente, sociedad abierta (información y democracia), autodirección y pensamiento racional.

			

				

				Libertarian transhumanism advocates free market as the best guarantor of the right to human enhancement. Democratic transhumanism calls for an equal access to technological enhancements, which could otherwise be limited to certain socio-political classes and related to economic power, consequently encoding racial and sexual politics. The principles of extropianism have been delineated by its founder Max More as: perpetual progress, self-transformation, practical optimism, intelligent technology, open society (information and democracy), self-direction, and rational thinking. Ferrando. 'Posthumanism, Transhumanism
Por su parte, Antonio Diéguez, ha identificado dos ramas principales: el transhumanismo cultural y el transhumanismo tecnocientífico. El primero, influenciado por corrientes como el postmodernismo, feminismo y ecologismo radical, critica la concepción tradicional del ser humano y busca deconstruir conceptos arraigados. En contraste, el transhumanismo tecnocientífico, liderado por científicas/os y tecnólogas/os, se involucra directamente con avances biotecnológicos que buscan modificar al ser humano. Inspirado en figuras como Fredkin, Jastrow, Minsky, Moravec y Kurzweil, este enfoque persigue la superación tecnológica del ser humano, aspirando a convertirlo en un ciberorganismo genéticamente mejorado y transformado.

			

				

				

					
Asumiendo esta postura, entonces también podemos definir al posthumanismo,

			

				

				Aunque se es consciente que el posthumanismo en muchas ocasiones está relacionado más con esta visión post-antropocéntrica y post-dualista que tiende más a la crítica cultural y lingüística. 'Although the roots of posthumanism can be already traced in the first wave of postmodernism, the posthuman turn was fully enacted by feminist theorists in the Nineties, within the field of literary criticism—what will later be defined as critical posthumanism. Simultaneously, cultural studies also embraced it, producing a specific take which has been referred to as cultural posthumanism. By the end of the 1990s (critical and cultural) posthumanism developed into a more philosophically focused inquiry (now referred to a philosophical posthumanism), in a comprehensive attempt to re-access each field of philosophical investigation through a newly gained awareness of the limits of previous anthropocentric and humanistic assumptions. Posthumanism is often defined as a posthumanism and a post-anthropocentrism: it is 'post' to the concept of the human and to the historical occurrence of humanism, both based, as we have previously seen, on hierarchical social constructs and humancentric assumptions. Speciesism has turned into an integral aspect of the posthuman critical approach. The posthuman overcoming of human primacy, though, is not to be replaced with other types of primacies (such as the one of the machines). Posthumanism can be seen as a post-exclusivism: an empirical philosophy of mediation which offers a reconciliation of existence in its broadest significations. Posthumanism does not employ any frontal dualism or antithesis, demystifying any ontological polarization through the postmodern practice of deconstruction'. Ferrando 'Posthumanism, Transhumanis…'
Aunque el transhumanismo se centra en el mejoramiento de la especie, la introducción del término 'posthumanidad' por parte de More agrega una nueva dimensión. Esta noción se distingue del transhumanismo ya que este implica un proceso de cambio, un (
Primero el humano mutará en
Las reflexiones anteriores sugieren que el transhumanismo (o los transhumanismos), en su mayoría, conlleva inevitablemente un posthumanismo como su objetivo final. Se describe al posthumano como un ente que supera las limitaciones biológicas, desvinculándose de la dependencia de factores ambientales como la luz solar u otras fuentes de energía. Esto implica una desnaturalización y postbiologización, dando lugar a una vida radicalmente distinta, donde los seres humanos o transhumanos aún dependen de factores externos para subsistir, mientras que el posthumano autoregulará sus funciones biológicas mediante sus propias capacidades intrínsecas.

			

				

				Aquí podemos encontrar una clara referencia o influencia del cartesianismo en donde el yo autoconsciente es suficiente para probar la existencia. El posthumano es un ente solipsista que no requiere de nada externo para subsistir.

			9 Además de una distinción crucial entre el transhumanismo y el posthumanismo, se plantea una diferenciación entre las dos principales vías que los transhumanistas consideran para alcanzar la meta del posthumano. A pesar de que ambas comparten el mismo objetivo final, difieren en sus métodos. Una de estas vías es la vía de la IA o singularidad, que se apoya en la robótica y la inteligencia artificial para crear máquinas conscientes capaces de potencialmente reemplazar a los humanos. La otra es la vía biológica,

			

				

				Santiago Koval hace un análisis parecido en donde propone dos escenarios para llegar a unir dos sistemas diferentes como lo son el humano y el mecánico. En uno la máquina tiende a lo humano y en el otro lo humano tiende a la máquina; en este sentido la vía de la IA/singularidad sería en donde la máquina se hace humana y la vía biológica sería en donde el humano se transforma en máquina. Ambos caminos llevan a distintos entes: la tendencia que busca a la máquina humanizada encuentra al androide mientras la que busca al humano maquinizado encuentra al cyborg o posthumano. Para profundizar más al respecto puede leerse
El transhumanismo es un movimiento diverso conformado por individuos con distintas perspectivas, aunque comparten un optimismo marcado por la tecnología y una profunda confianza en los avances científicos para mejorar la condición humana. Los transhumanistas promueven la transformación del ser humano mediante la tecnología, buscando beneficios como una salud mejorada, una vida más larga, un intelecto mejorado, emociones enriquecidas y una felicidad ampliada; algunos incluso han descrito a los transhumanistas como seguidores de una especie de utopía tecnológica, comparando su confianza en la tecnología con una fe religiosa o mística,

			

				

				Existen algunas concepciones interesantes que sitúan al transhumanismo como una nueva religión o un movimiento con muchas características de religiones mesiánicas. 'El transhumanismo funciona en ocasiones como una religión secular que, en su búsqueda del 'hombre nuevo' (tan nuevo que ya no es hombre), sólo persigue algún tipo de salvación en este mundo. Claro que, como esta vez lo que hay que corregir de raíz es la propia condición humana, la redención y el nuevo comienzo sólo le aguarda a la especie posthumana que nos sustituya. Nuestra especie no tiene futuro en esa tierra de promisión'.
el pecado pasó de la religión a la medicina y se encarnó, por ejemplo, en los placeres de la mesa, de la bebida y del tabaco porque su castigo, el infierno, se ha vuelto biológico. El destino administra aquí en la tierra el nuevo castigo del pecado: una vejez dolorosa, agobiada por las enfermedades. La vejez es el infierno tal como lo concebían las sociedades posteriores a la muerte de Dios.

			

				

				

					
El programa transhumanista, encapsulado en el lema 'Vivir más tiempo, más saludable, más inteligente y feliz', busca superar las limitaciones actuales del ser humano. Este enfoque representa una fusión entre las ideas humanistas de la Ilustración y el poder de las tecnologías.

			

				

				Missa, 'Biodiversidad…', 69.

			18 El movimiento, también conocido como H+ [Humanity Plus], evoca ideales progresistas de la Ilustración que ven la historia y la humanidad en constante mejora. 'El énfasis en nociones como la racionalidad, el progreso y el optimismo está en línea con el hecho de que, filosóficamente, el transhumanismo se arraiga en la Ilustración'.

			

				

				['The emphasis on notions such as rationality, progress and optimism is in line with the fact that, philosophically, transhumanism roots itself in the Enlightenment']. Ferrando. 'Posthumanism, Transhumanism…', 27.

			19 Aunque estas ideas puedan parecer inviables hoy, el transhumanismo las adopta como estandartes, buscando así un retorno a los ideales ilustrados. Para Habermas y Ben-Habib, la Ilustración abrazaba una idea extravagante pero aún vigente: creía que las artes, las ciencias y la filosofía conducirían al dominio de las fuerzas naturales y al avance del bienestar moral, la equidad institucional y la felicidad humana.

			

				

				

					
Sin embargo, al igual que la Ilustración, el transhumanismo también enfrenta desafíos y limitaciones. La sobrevaloración de la tecnología y la ciencia podría descuidar aspectos éticos, sociales y emocionales de la existencia humana. Además, la confianza ciega en el progreso tecnológico podría dar lugar a consecuencias no anticipadas o a desafíos éticos significativos. Asimismo, la implementación equitativa y ética de las propuestas transhumanistas podría enfrentar obstáculos similares a los de la Ilustración en la aplicación universal de sus ideales de libertad e igualdad.

		En la actualidad, la población longeva está experimentando un crecimiento significativo en la mayoría del mundo. Este fenómeno puede atribuirse a una serie de factores que han contribuido a este aumento en la proporción de personas mayores en la sociedad. Uno de los principales factores que ha llevado al envejecimiento de la población es la baja tasa de natalidad.

			

				

				

					
El incremento en el número de personas ancianas impone un impostergable reto para las políticas y estrategias en salud en aras de satisfacer sus necesidades y brindarles la posibilidad de vivir sus últimos años con una buena calidad de vida. Varios estudios han encontrado que los avances tecnológicos y científicos han permitido que hoy gran parte de la vida de una persona transcurra como adulto mayor. Sin embargo, dichos adelantos aún no satisfacen las necesidades de una población envejecida. Esto es un problema de salud y políticas públicas.

			

				

				

					
Bajo este fenómeno contemporáneo la vejez se convierte en un tema a tratar, tanto teórica como políticamente. En la actualidad se ha vuelto más común considerar el envejecimiento como un signo de decadencia física en lugar de una etapa de riqueza vivencial. Movimientos científicos como el antienvejecimiento, liderado por figuras como Aubrey De Grey, buscan eliminar el cuerpo envejecido, pues la vejez es vista como una debilidad heredada por el mundo natural del que podemos escapar a través de la modificación bio-médica-tecnológica. Este grupo está formado por expertos en medicina, biología y salud, como el propio De Grey, fundador de la Fundación SENS y autor de
El por qué situamos a este movimiento científico dentro del transhumanismo responde, precisamente, a que el mismo transhumanismo establece que una de sus metas es aumentar la esperanza de vida de los humanos; además de la fe casi ciega en la ciencia y la tecnología para alcanzar nuevos estadios de la humanidad. 'El movimiento vagamente definido […] promueve un enfoque interdisciplinario para comprender y evaluar las oportunidades de mejorar la condición y el organismo humanos abiertas por el avance de la tecnología. […] Las opciones de mejora que se están discutiendo incluyen una extensión radical del tiempo de vida saludable humano'.

			

				

				['loosely defined movement that […] promotes an interdisciplinary approach to understanding and evaluating the opportunities for enhancing the human condition and the human organism opened up by the advancement of technology. […] The enhancement options being discussed include radical extension of human health-span'].
Lo que proponen las y los científicos detrás del movimiento antienvejecimiento es perpetuar la vida hasta estadios nunca experimentados por la humanidad, siguiendo su fe en la tecnociencia. De Grey propone dos posturas frente a esta búsqueda: los partidarios de SENS (Strategies for Engineered Negligible Senescence) y los defensores del envejecimiento, a quienes él denomina como atrapados en un 'transe pro-envejecimiento'.

			

				

				

					
De Grey también propone una analogía entre el envejecimiento y ciertos virus mortales, como el VIH, el citomegalovirus y la gripe aviar. Destaca que, aunque los virus pueden causar pandemias, ninguno se ha propagado universalmente como el envejecimiento, presente en todas las culturas y rincones del mundo.

			

				

				Al momento de escribir el libro de
De Grey asegura que el envejecimiento no viene inscrito en la biología. El gerontólogo inglés afirma que no existen genes que provoquen el envejecimiento. Sólo en algunos casos, como los salmones, los individuos están diseñados para desarrollarse rápido y morir 'prematuramente'. Incluso asevera que nuestros genes pretenden mantenernos vivos el mayor tiempo posible para así tener más posibilidades de pasar a la siguiente generación. 'La razón por la cual tenemos genes que nos mantienen con vida hasta que es muy probable que hayamos sido eliminados es porque mientras más tiempo continúen nuestras vidas fértiles, más descendencia tendremos la oportunidad de tener, por lo tanto, mayor será la probabilidad de que nuestros genes se transmitan a las generaciones futuras. 
			 
				 
				['The reason we have genes to keep us going until we're very likely to have been killed is because the longer our fertile lives continue, the more progeny we'll have time to have, so the greater the chance that our genes will be passed to future generations']. Ibid., 30. 
			31 Es a través de este razonamiento que De Grey trata de establecer que el envejecimiento no es algo innato en los organismos, sino que genéticamente estamos programados para vivir el mayor tiempo posible. Según De Grey, la idea arraigada de que morir a una edad avanzada es una muerte natural es contra intuitiva puesto que lo último que busca la vida es la muerte. 'Sabemos que nuestros genes son nuestros aliados, no nuestros enemigos, en nuestra guerra contra el envejecimiento, que existen para posponer el envejecimiento, no para causarlo, y solo envejecemos porque esas vías genéticas que preservan la vida no son integrales'. 
			 
				 
				['We know that our genes are our allies, not our foes, in our war against aging—that they exist to postpone aging, not to cause it, and we only age because those life preserving genetic pathways are not comprehensive']. Ibid., 33. 
			32 Es decir, un organismo nunca buscará la muerte, ni ésta podría ser considerada natural, al contrario, la biología es la aliada en la lucha contra la vejez.

			De Grey menciona en su libro las interrogantes sobre los problemas sociales que surgirían con vidas humanas extendidas hasta 100, 200 o 300 años, como la sostenibilidad económica de las pensiones y el impacto en la fuerza laboral. Sin embargo, no ofrece respuestas concretas a estas inquietudes. La obra de De Grey plantea la eliminación del envejecimiento como un avance sin abordar las problemáticas de fondo que acarrearía esto. No responde a cuestiones sobre el impacto en la economía, como el pago de pensiones en una población longeva. Además, ignora la sobrepoblación y la escasez de recursos en un mundo con mayor longevidad. Su enfoque biomédico descuida aspectos importantes de la existencia humana, reduciendo la complejidad del cuerpo a lo biológico. Se evidencia una visión cientificista que sobreestima el poder de la ciencia y la tecnología, obviando problemas éticos, sociales y políticos. Estos campos tienen limitaciones y no pueden resolver todos los problemas, especialmente aquellos que implican relaciones humanas. Aunque la eliminación del envejecimiento parece un escenario lejano, es crucial considerar estas implicaciones y prepararse para abordar estos desafíos si alguna vez se presentan.

			La búsqueda sin restricciones de avances biotecnológicos sin considerar sus repercusiones puede resultar en efectos no deseados, tanto a nivel individual como colectivo. La implementación apresurada de tecnologías antienvejecimiento podría tener consecuencias imprevistas, como efectos secundarios desconocidos o impactos negativos en la diversidad genética. La ideologización de la innovación dentro del sistema capitalista presenta desafíos significativos, ya que premia la innovación sin considerar opciones éticas, sostenibles y socialmente responsables. Esto podría perpetuar un ciclo en el que la competencia por la innovación eclipsa la ética y la evaluación crítica de las implicaciones a largo plazo.

			Al grado de convertirse la innovación en una ideología que determina los fondos que se distribuyen para la educación y la investigación del desarrollo de un país […] Este es el caso de las biotecnologías y en concreto la ingeniería genética que se ha convertido en los últimos años no sólo en un ámbito de la investigación científica sino en una gran industria. Esto ha llevado a la paradoja ética, si bien la innovación es un carácter específico de la dinámica existencial de los seres humanos, parece que este énfasis en la innovación tecnológica impide esa misma dinámica, es decir, despoja de responsabilidad moral a los individuos y los determina para seguir las normas establecidas para que el producto de la innovación funcione. La innovación dejade ser una cualidad y se convierte en un fin en sí mismo que no tiene límite alguno.

			

				

				

					
En el caso concreto del antienvejecimiento se conjuga con la ideología del jovenismo, creando una doble hélice ideológica que lo sustenta fuertemente. En el contexto del antienvejecimiento, la búsqueda constante de innovaciones biotecnológicas se presenta como una parte integral de la visión transhumanista, que busca mejorar y prolongar la vida humana mediante la aplicación de avances tecnológicos en la biología. La ingeniería genética como una gran industria expone la magnitud de los recursos y esfuerzos dedicados a la investigación y desarrollo de tecnologías antienvejecimiento. Este fenómeno ilustra cómo la innovación, en este caso, se ha convertido no solo en un ámbito de investigación científica, sino también en un sector económico con implicaciones comerciales significativas. La paradoja ética de que la innovación tecnológica parece despojar de responsabilidad moral a los individuos al seguir simplemente las normas establecidas para que los productos de la innovación funcionen, y esto plantea cuestionamientos relevantes en el contexto del antienvejecimiento. En el afán de desarrollar tecnologías para prolongar la vida, ¿se está perdiendo de vista la consideración ética de las consecuencias a largo plazo tanto a nivel individual como social? ¿Cómo afecta esta dinámica a la autonomía y la responsabilidad de las personas respecto a sus propias decisiones sobre el envejecimiento y la vida prolongada?

			La idea de que la innovación se convierte en un fin en sí misma sin límites también encuentra eco en el movimiento transhumanista. La búsqueda incesante de tecnologías antienvejecimiento puede llevar a una mentalidad en la que la innovación se valora por sí misma, sin una evaluación crítica de sus posibles impactos negativos. Esta perspectiva plantea la necesidad de equilibrar la innovación con una reflexión ética y consideración de las consecuencias, asegurando que los avances tecnológicos no solo busquen la prolongación de la vida, sino también el bienestar integral y sostenible de la humanidad, aspecto que De Grey deja de lado. Por último, la tecnología y la ciencia no pueden reemplazar la ética y la moralidad; no pueden proporcionar la respuesta a todas las preguntas. De hecho, a menudo plantean nuevas preguntas éticas que deben ser consideradas y abordadas. Podríamos imaginarnos solo algunos de los posibles problemas que enfrentaríamos en un mundo en donde la gente vive joven indefinidamente, aspectos que los sectores tecnocientíficos no ponen en su lista de prioridades. Si bien puede parecer un escenario hipotético lejano, es importante considerar estas implicaciones y pensar en cómo podríamos abordar estos desafíos si alguna vez surgieran.

		La búsqueda de aumentar la esperanza de vida a números nunca vistos, como los 500 años, es lo que busca el movimiento antienvejecimiento. Dicho movimiento no cuestiona este deseo desde ningún punto, tampoco el ecológico. En este entrelazado de dos senderos divergentes, se revela un dilema fundamental que enfrenta la humanidad en su búsqueda por el progreso y la supervivencia. Por un lado, nos encontramos inmersos en la vorágine del transhumanismo y el posthumanismo, 
			 
				 
				Aquí se hace relevante destacar una de las apreciaciones que se tienen del posthumanismo, de la que nos demarcamos al inicio del texto, pero que es vital traer a colación en este punto. La noción del posthumanismo crítico cultural-lingüístico, en donde también entrarían nociones de nuevos materialismos desde el feminismo, hace un análisis crítico del Antropoceno y una valoración ecológica que asume al humano como parte de un sistema ecológico intrincado en donde éste no tiene una supremacía ontológica sobre el resto de los seres de la Biosfera. ['Posthumanism (here understood as critical, cultural, and philosophical posthumanism, as well as new materialisms) seems appropriate to investigate the geological time of the anthropocene. As the anthropocene marks the extent of the impact of human activities on a planetary level, the posthuman focuses on de-centering the human from the primary focus of the discourse. In tune with antihumanism, posthumanism stresses the urgency for humans to become aware of pertaining to an ecosystem which, when damaged, negatively affects the human condition as well. In such a framework, the human is not approached as an autonomous agent, but is located within an extensive system of relations']. Ferrando, 'Posthumanism, Transhumanism…', 32. 
			34 donde la tecnología se erige como el medio para trascender las limitaciones biológicas y elevar el potencial humano a niveles insospechados. La idea de mejorar nuestra especie, prolongar nuestras vidas y potenciar nuestras capacidades parece ser el horizonte hacia el que nos dirigimos con fervor y determinación.

			Este deseo de 'superar la naturaleza' se encuentra en el corazón del proyecto transhumanista tecnocientífico y en su culminación con el posthumanismo. 'La veneración que lo que llamamos naturaleza inspira al hombre ha sido un obstáculo descorazonador para que éste extienda su imperio sobre las criaturas inferiores de Dios: empresa que muchos no sólo consideraron imposible, sino impía […] y así, la idea de emular, quizá de superar las acciones de esa naturaleza que tan reverenciosamente miraban, tornóse para ellos un motivo de remordimiento'.

			

				

				Boyle citado en
Sin embargo, este afán por la mejora individual y colectiva choca de manera abrupta con la cruda realidad de nuestra relación con el planeta que habitamos. Mientras nos embarcamos en la búsqueda de la inmortalidad y la superación de nuestras limitaciones biológicas, no podemos ignorar el hecho de que nuestra propia existencia está íntimamente ligada al bienestar y el equilibrio de la biosfera que nos sustenta. Cada avance tecnológico que nos acerca a la perfección deseada parece alejarnos aún más de la armonía con nuestro entorno natural. 'Aunque el impacto de la evolución darwiniana es observable a nivel de especies, los transhumanistas consideran la mejora de las capacidades dependientes de la biología humana a nivel individual. Manipular tanto el genoma humano como las capacidades biológicas humanas puede representar una amenaza adicional para el equilibrio natural, que, como han señalado muchos ambientalistas, ya está gravemente perturbado por las acciones humanas'.

			

				

				Although the impact of Darwinian evolution is observable at species level, transhumanists consider bettering human biologically-dependent capacities on an individual level. Manipulating with both the human genome and with human biological capacities, may pose an additional threat to the natural balance, which, as remarked by many environmentalists, is already heavily disturbed by human actions.
Esto lo explica Ferrando a través del concepto de 'Great Chain of Being' o 'Gran Cadena del ser'. Según la autora, en Occidente, históricamente se ha planteado al ser humano en una escala jerárquica superior con respecto al reino no humano. Arraigada en Platón, Aristóteles y el Antiguo Testamento, esta estructura simbólica, basada en un excepcionalismo humano, se reflejaba en la Gran Cadena del Ser, que representaba una jerarquía de toda la materia y la vida, incluso en sus formas hipotéticas como ángeles y demonios, comenzando desde Dios. Este modelo, con diferencias y especificidades contextuales, continuó en su interpretación cristiana a lo largo de la Edad Media, el Renacimiento, hasta el siglo XVIII.

			

				

				Ferrando, 'Posthumanism, Transhumanism…', 28.

			39 Este androcentrismo se ve reflejado claramente en las ideas del transhumanismo, en donde el humano es el centro de atención y sobre el que irían las mejoras biotecnológicas. Este mundo, desgastado por la crisis climática como si fuera un disolvente alquímico, se reduce a una visión estética de la naturaleza, vista solo como un simple telón de fondo para el espectáculo de la humanidad.

			

				

				

					
De este modo, la agenda transhumanista busca confrontar el paralizante miedo y la sensación de impotencia y culpa que surgen del creciente reconocimiento de las causas antropogénicas del calentamiento global, ofreciendo una visión higienizada de desapego del cuerpo humano y de la responsabilidad humana, como un cordón umbilical que debe ser cortado antes de que pueda estrangular al infante. De esta manera, la difícil pero urgente necesidad de soluciones prácticas y epistemológicas para salir de la crisis climática corre el riesgo de ser ignorada más que resuelta. 
			 
				 
				In this way the Transhumanist agenda aims to confront the crippling fear and sense of disempowerment and guilt that emerges from the growing acknowledgment of the anthropogenic causes of global warming and offering a sanitized vision of detachment from the human body and the human responsibility as an umbilical cord that needs to be cut before it can strangle the infant. In this way, the difficult yet pressing need for practical and epistemological solutions to get out of the climate crisis risks being ignored more than solved. Gelao. 'Re-Envisioning Embeddedness..'. 68 
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			Esta actitud se debe, en parte, a que reconocer plenamente los desafíos ambientales implicaría un cuestionamiento de los privilegios antropocéntricos que los seres humanos han disfrutado históricamente.

			Así, entre las muchas formas de espiritualidad moderna con inclinaciones científicas, aquellas que parecen ganar más adeptos e imponerse tanto en los discursos científicos como públicos son las que evitan enfrentar directamente este problema, ofreciendo en su lugar una perspectiva en la que los principios antropocéntricos esenciales se mantienen o se reformulan ligeramente. Entre estas, encontramos de particular interés el creciente movimiento del Apocalipticismo de la IA, una postura particular que muestra emblemáticamente la complejidad temática entrelazada que se manifiesta en este diálogo social. Siguiendo el trabajo de Robert Geraci, el Apocalipticismo de la IA puede definirse como el término general que comprende los movimientos espirituales complejos y multifacéticos que han emergido a la vanguardia de lo que se conoce como el discurso Transhumanista. 
			 
				 
				['Thus, amongst the many scientifically inclined forms of modern spirituality, those who seem to gain more adherents and impose themselves in both scientific and public discourses are the ones which avoid directly facing this problem, granting instead a perspective where the essential anthropocentric tenets are retained or just slightly reframed. Amongst these, we find of particular interest the rising movement of AI Apocalypticism, a particular stance that emblematically shows the interwoven thematic complexity at work in this social dialogue. Following the work of Robert Geraci, AI Apocalypticism can be defined as the umbrella term which comprehends the complex and multifaceted spiritual movements that emerged at the forefront of what has become known as the Transhumanist discourse']. Ibid., 64-65. 
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			El transhumanismo, al centrarse en la mejora y extensión de la vida humana a través de la tecnología, puede inadvertidamente priorizar avances tecnológicos y biomédicos a expensas de una consideración seria de los límites ecológicos y las responsabilidades ambientales. Esta visión tecnocéntrica tiende a subestimar la interdependencia entre los sistemas naturales y las sociedades humanas, promoviendo una ilusión de independencia de los seres humanos respecto a su entorno. Esto evidentemente levanta críticas pues no considera al medio ambiente como un sujeto digno de ser tomado en cuenta, y más bien como un objeto sobre el cual el humano puede desarrollarse en óptimas condiciones.

			Existen algunas preocupaciones que los ambientalistas podrían plantear contra las nociones del transhumanismo tal como lo desarrollan Savulescu o Bostrom. En primer lugar, como es visible a simple vista, el transhumanismo solo tiene en cuenta el bienestar de la especie humana, ya que es tanto el agente como el objeto de todos los procedimientos de mejora mencionados anteriormente. Por lo tanto, es imposible descartar la afirmación de que el transhumanismo es un concepto antropocéntrico. 
			 
				 
				['There are some concerns environmentalists may raise against the notions of transhumanism as it is developed by Savulescu or Bostrom. Firstly, as it is visible at first glance, transhumanism takes into account only the well-being of the human species, as it is both the agent and the object of all aforementioned enhancing procedures. Ipso facto, it is impossible to dismiss the claim that transhumanism is an anthropocentric concept']. Bardziński, 'Posthuman - Postnature?…', 29. 
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			La postura de algunos transhumanistas en contra de la falacia naturalista refleja un rechazo a la idea de que lo 'natural' sea intrínsecamente bueno o moralmente superior a lo artificial o modificado por el ser humano. Para estos transhumanistas, la idea de 'naturaleza' no debería ser determinante en la toma de decisiones éticas y morales, lo que los distingue de los bioconservadores. 'Si bien el concepto esencialista y normativo de naturaleza humana que sostienen buena parte de los críticos del transhumanismo es sumamente problemático desde el punto de vista evolucionista, hay alternativas compatibles con la ciencia que pueden ofrecerse como sustituto, pero no sirven para fundamentar juicios morales sustantivos acerca del biomejoramiento humano, es decir, esas otras formas de entender la naturaleza humana carecen de la fuerza normativa que los bioconservadores reclaman'.

			

				

				

					
Sin embargo, esta perspectiva no solo cuestiona la noción de Naturaleza Humana, sino que también influye en nuestra comprensión más amplia de la naturaleza en su totalidad, es decir, en toda la vida en el planeta Tierra, e incluso en la conexión con el propio mundo, puesto que se pierden los miramientos a lo considerado natural.

			

				

				En la antigua Grecia, la figura de Gaia ocupaba un lugar destacado en la mitología y la cosmología. Gaia era venerada como la personificación de la Tierra y la madre primordial de todos los seres vivos. Su nombre, que significa 'Tierra' en griego, refleja su papel como la entidad que engendró y sustenta toda la vida. Gaia era vista como una divinidad primordial, nacida de Caos, el vacío primordial que precedió a la creación del cosmos. Según la tradición, Gaia surgió como la personificación misma de la Tierra, dando origen a las montañas, los ríos y todas las formas de vida que la habitan. Ésta era adorada como una diosa poderosa y fecunda, asociada con la fertilidad, la creatividad y la abundancia. Se le atribuía el poder de generar vida y nutrir a todas las criaturas que habitaban su superficie. Además, era considerada como la protectora y guardiana de la naturaleza, velando por el equilibrio y la armonía en el mundo natural. La concepción de Gaia en la antigua Grecia reflejaba una profunda conexión y reverencia por la Tierra como un organismo vivo y sagrado. Los griegos veían al mundo natural como un sistema interconectado, donde cada elemento, desde las rocas hasta los animales, estaba imbuido de un espíritu divino y contribuía al equilibrio y la belleza del cosmos. Para más puede leerse
En este sentido, transhumanistas como Nicholas Agar proponen que el valor de la vida no es criterio para parámetros morales por sí mismo. El biocentrista busca establecer robustas salvaguardias éticas para el medio ambiente basándose en la premisa de que la mera existencia implica un significado moral. Sin embargo, hay preocupaciones significativas acerca de la idoneidad del concepto de vida para ocupar un lugar tan central en la teoría moral.

			

				

				

					
Ante este discurso se pueden tener dos posturas distintas. Por un lado, al adoptar esta perspectiva, se abre la puerta a un marco ético que no esté limitado por nociones estáticas de lo natural, permitiendo un enfoque más dinámico. La ética en este contexto se convierte en una guía para evaluar las consecuencias de nuestras acciones y tecnologías, en lugar de ser una barrera infranqueable basada en un concepto inmutable de la naturaleza. Esta transformación permite una revalorización de las capacidades humanas para innovar y adaptarse, al tiempo que se garantiza que dichas innovaciones se alineen con principios éticos reflexivos y adaptativos.

			Por otro lado, aunque la crítica de Agar tiene sus méritos, también puede ser interpretada como un debilitamiento de las bases éticas que protegen la vida en todas sus formas, abriendo la puerta a intervenciones potencialmente peligrosas y deshumanizadoras. En este sentido, la instrumentalización de la biología y el medio ambiente para fines humanos podría llevar a una explotación desmedida y a una falta de respeto por los sistemas naturales. Al adoptar una visión más pragmática y adaptable, se podría fomentar un enfoque utilitarista donde las consecuencias inmediatas y los beneficios tecnológicos prevalecen sobre consideraciones éticas más profundas. Esto podría resultar en la justificación de prácticas que, aunque tecnológicamente viables, no necesariamente promueven el bienestar de la biosfera a largo plazo ni la justicia social. La modificación genética y la biotecnología, aunque prometedoras, también plantean riesgos significativos, como la creación de desigualdades biológicas y la posibilidad de un control excesivo sobre la vida en el planeta. Además, esta postura pragmática podría minimizar la importancia de la preservación del medio ambiente, promoviendo una gestión activa que podría derivar en la manipulación y alteración continua de los ecosistemas para satisfacer necesidades humanas. Esta perspectiva ignora la complejidad y el equilibrio intrínseco de los sistemas naturales, los cuales pueden ser profundamente afectados por intervenciones humanas, a menudo con consecuencias imprevistas y negativas.

			Esta nueva etapa de la humanidad, que hemos descrito como trans/posthumanista, también podría ser considerada como postecológica. 'Pero conviene advertir que una de las dimensiones comprendidas en el programa emancipador ilustrado, como decíamos anteriormente, se ha intensificado en la era de la post-ecología. La adquisición de autonomía (o abandono de la referencialidad) respecto de la Naturaleza es un proyecto inacabado de la Ilustración que se transmite a través de la Modernidad y persiste en la vanguardia intelectual post-moderna y post-ecologista de nuestros días'. 
			 
				 
				Beneite-Martí, 'El nuevo paradigma…', 46. 
			49 La noción de postecología sugiere una era en la que la dependencia y consideración hacia la naturaleza han sido reemplazadas por una visión donde la tecnología y la ciencia predominan como los principales motores de la evolución humana. Este cambio refleja un deseo profundo de emancipación de las limitaciones impuestas por el entorno natural, impulsando un paradigma en el que la humanidad busca dominar y reconfigurar la naturaleza para sus propios fines. La autonomía respecto a la naturaleza puede llevar a una desconexión peligrosa de los sistemas ecológicos que sostienen la vida. La explotación intensiva de recursos y la intervención biotecnológica sin una comprensión completa de sus efectos a largo plazo podrían causar desequilibrios ecológicos irreversibles, afectando no solo al medio ambiente, sino también a la propia supervivencia humana.

		El crecimiento exponencial de la población humana, aliado con el alargamiento de la esperanza de vida, crea una presión insostenible sobre los recursos naturales y los ecosistemas frágiles que componen nuestra biosfera. Así, el paradójico resultado de la búsqueda de la perfección e inmortalidad es el deterioro acelerado del único hogar que conocemos. En nuestra carrera hacia un futuro donde la tecnología nos sitúa en un pedestal de poder y superioridad, corremos el riesgo de olvidar que somos una parte intrínseca de un sistema mucho más vasto y complejo, del cual dependemos para nuestra supervivencia. El transhumanismo, aboga por una confianza casi ilimitada en la capacidad humana para innovar y controlar su destino. No obstante, esta confianza debe ser equilibrada con una evaluación crítica de los límites y responsabilidades que conlleva. La intervención tecnológica en la naturaleza debe ser acompañada por una ética de precaución y sostenibilidad, que reconozca la interdependencia fundamental entre los seres humanos y su entorno. Esto es considerado incluso por algunos transhumanistas como Savalescu y Persson.

			a través de la ciencia y la tecnología, los humanos han cambiado radicalmente sus condiciones de vida, mientras que su psicología moral ha permanecido fundamentalmente igual a lo largo de esta evolución tecnológica y social […] [La evolución científica] está llevando a una degradación ambiental cada vez mayor y a un cambio climático perjudicial. […] Lo que se necesita es una mejora de las disposiciones morales de los ciudadanos, una extensión de su preocupación moral más allá de un pequeño círculo de conocidos personales.

			

				

				['through science and technology, humans have radically changed their living conditions, while their moral psychology has remained fundamentally the same throughout this technological and social evolution […] [Scientific evolution] is leading to increasing environmental degradation and to harmful climate change. […] What is needed is an enhancement of the moral dispositions of citizens, an extension of their moral concern beyond a small circle of personal acquaintances'].
La reflexión crítica sobre el transhumanismo también nos invita a reconsiderar nuestra relación con la naturaleza no solo como un recurso a ser explotado, sino como un socio en la coevolución. Esta coevolución requiere una integración respetuosa y equilibrada de las innovaciones tecnológicas con los principios ecológicos, promoviendo un desarrollo que no comprometa la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Además, el transhumanismo debe enfrentar los desafíos de equidad y justicia social. La accesibilidad a las tecnologías avanzadas no deben ser privilegios exclusivos de una élite, sino que deben ser distribuidos de manera equitativa para evitar la exacerbación de desigualdades existentes. La democratización de la tecnología y la ciencia es esencial para asegurar que todos los individuos puedan participar y beneficiarse de estos avances.

			El análisis crítico del transhumanismo y su enfoque en la extensión de la vida humana revela una serie de dilemas éticos y ecológicos profundos. La ideología transhumanista, al centrarse en la mejora y prolongación de la vida humana, refuerza una visión antropocéntrica que ve la naturaleza y otros seres vivos como recursos a ser explotados. Este enfoque puede llevar a desequilibrios ecológicos irreversibles, exacerbando la explotación de recursos naturales y afectando negativamente tanto al medio ambiente como a la supervivencia humana a largo plazo.

			Además, el énfasis en la innovación tecnológica, sin una evaluación crítica de sus consecuencias, puede resultar en prácticas que no promueven necesariamente el bienestar integral y sostenible de la humanidad y el planeta. Es fundamental que el movimiento transhumanista adopte una ética de precaución y sostenibilidad que reconozca la interdependencia fundamental entre los seres humanos y su entorno. La tecnología y la ciencia deben integrarse con los principios ecológicos, promoviendo un desarrollo que no comprometa la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Solo a través de una integración respetuosa y equilibrada de las innovaciones tecnológicas con los principios ecológicos y una reflexión ética profunda, el transhumanismo puede aspirar a un futuro verdaderamente sostenible y justo, de lo contrario será un movimiento que nos acerque aún más al ecocidio.

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['The label 'posthuman' is often evoked in a generic and all-inclusive way, to indicate any of these different perspectives, creating methodological and theoretical confusion between experts and nonexperts alike. 'Posthuman' has become an umbrella term to include (philosophical, cultural, and critical) posthumanism, transhumanism (in its variants as extropianism, liberal and democratic transhumanism, among other currents), new materialisms (a specific feminist development within the posthumanist frame), and the heterogeneous landscapes of antihumanism, posthumanities, and metahumanities. The most confused areas of signification are the ones shared by posthumanism and transhumanism']. Ferrando, Francesca. “Posthumanism, Transhumanism, Antihumanism, Metahumanism, and New Materialisms: Differences and Relations”. 8, núm. 2 (2013): 26-32.Ferrando, Francesca. 'Posthumanism, Transhumanism, Antihumanism, Metahumanism, and New Materialisms: Differences and Relations', Existenz 8, núm. 2, (2013). 26 [salvo que se indique lo contrario, todas las traducciones son del autor].

			['Many different and even competing definitions and forms have been produced. To make matters worse, relatively few posthumanists accept the term as a description for their work or their positions, and some even reject it altogether']. Chagani, Fayaz. “Critical Political Ecology and the Seductions of Posthumanism”. 21, núm. 1 (2014): 424-436.Fayaz Chagani, 'Critical Political Ecology and the Seductions of Posthumanism'. Journal of Political Ecology 21, núm. 1 (2014). 425

			Libertarian transhumanism advocates free market as the best guarantor of the right to human enhancement. Democratic transhumanism calls for an equal access to technological enhancements, which could otherwise be limited to certain socio-political classes and related to economic power, consequently encoding racial and sexual politics. The principles of extropianism have been delineated by its founder Max More as: perpetual progress, self-transformation, practical optimism, intelligent technology, open society (information and democracy), self-direction, and rational thinking. Ferrando. 'Posthumanism, Transhumanism

					Dieguez, Antonio. “Biología sintética, transhumanismo y ciencia bien ordenada”. , 2013: 71-80.Antonio Dieguez, 'Biología sintética, transhumanismo y ciencia bien ordenada'.
Aunque se es consciente que el posthumanismo en muchas ocasiones está relacionado más con esta visión post-antropocéntrica y post-dualista que tiende más a la crítica cultural y lingüística. 'Although the roots of posthumanism can be already traced in the first wave of postmodernism, the posthuman turn was fully enacted by feminist theorists in the Nineties, within the field of literary criticism—what will later be defined as critical posthumanism. Simultaneously, cultural studies also embraced it, producing a specific take which has been referred to as cultural posthumanism. By the end of the 1990s (critical and cultural) posthumanism developed into a more philosophically focused inquiry (now referred to a philosophical posthumanism), in a comprehensive attempt to re-access each field of philosophical investigation through a newly gained awareness of the limits of previous anthropocentric and humanistic assumptions. Posthumanism is often defined as a posthumanism and a post-anthropocentrism: it is 'post' to the concept of the human and to the historical occurrence of humanism, both based, as we have previously seen, on hierarchical social constructs and humancentric assumptions. Speciesism has turned into an integral aspect of the posthuman critical approach. The posthuman overcoming of human primacy, though, is not to be replaced with other types of primacies (such as the one of the machines). Posthumanism can be seen as a post-exclusivism: an empirical philosophy of mediation which offers a reconciliation of existence in its broadest significations. Posthumanism does not employ any frontal dualism or antithesis, demystifying any ontological polarization through the postmodern practice of deconstruction'. Ferrando 'Posthumanism, Transhumanis…'
Ferrando 'Posthumanism, Transhumanism…' 27

			

					More, Max. “On becoming posthuman”. 14, núm. 4 (1994): 38-41.More, Max. 'On becoming posthuman'

					Martorell Campos, Francisco. “Al infierno los cuerpos”: el transhumanismo y el giro postmoderno de la utopía”. , 2012: 489-496.Francisco Martorell Campos, ''Al infierno los cuerpos': el transhumanismo y el giro postmoderno de la utopía',
Aquí podemos encontrar una clara referencia o influencia del cartesianismo en donde el yo autoconsciente es suficiente para probar la existencia. El posthumano es un ente solipsista que no requiere de nada externo para subsistir.

			Santiago Koval hace un análisis parecido en donde propone dos escenarios para llegar a unir dos sistemas diferentes como lo son el humano y el mecánico. En uno la máquina tiende a lo humano y en el otro lo humano tiende a la máquina; en este sentido la vía de la IA/singularidad sería en donde la máquina se hace humana y la vía biológica sería en donde el humano se transforma en máquina. Ambos caminos llevan a distintos entes: la tendencia que busca a la máquina humanizada encuentra al androide mientras la que busca al humano maquinizado encuentra al cyborg o posthumano. Para profundizar más al respecto puede leerse Koval, Santiago. “La integración hombre-máquina: lo concebible y lo realizable en la ciencia real y en la ciencia ficción”. , núm. 46 ( 2012): 19-34.Santiago Koval, 'La integración hombre-máquina: lo concebible y lo realizable en la ciencia real y en la ciencia ficción'.
Antonio Diéguez propone otras alternativas para el mejoramiento humano, a saber, el mejoramiento por caminos químicos/farmacológicos y el genético. Diéguez, Antonio. “La biología sintética y el imperativo de mejoramiento”. , núm. 55 (2016): 503-528.Antonio Diéguez, 'La biología sintética y el imperativo de mejoramiento'.

					Missa, Jean-Noël. “Biodiversidad, filosofía transhumanista y el futuro del hombre”. , 2013: 65-76.Jean-Noël Missa, 'Biodiversidad, filosofía transhumanista y el futuro del hombre',
Existen algunas concepciones interesantes que sitúan al transhumanismo como una nueva religión o un movimiento con muchas características de religiones mesiánicas. 'El transhumanismo funciona en ocasiones como una religión secular que, en su búsqueda del 'hombre nuevo' (tan nuevo que ya no es hombre), sólo persigue algún tipo de salvación en este mundo. Claro que, como esta vez lo que hay que corregir de raíz es la propia condición humana, la redención y el nuevo comienzo sólo le aguarda a la especie posthumana que nos sustituya. Nuestra especie no tiene futuro en esa tierra de promisión'. Diéguez, Antonio. . Barcelona: Herder , 2017.Antonio Diéguez,
['Thus, it would be quite disingenuous to not point out that many proponents and theorists of Transhumanism do so as to create an almost eschatological hype to the technology they produce. Gelao, Alessandro. “Re-Envisioning Embeddedness: dialogue between Technological Salvation and Ecological Horror”. , núm. 22 (2023): 63-79.Gelao, Alessandro. 'Re-Envisioning Embeddedness: dialogue between Technological Salvation and Ecological Horror']. IMAGO, núm. 22 (2023): 66.

			In particular the transhumanist approach of AI Apocalypticism strengthens its position by leaving untouched the fundamental tenets of religious traditions, such as the individual soul. .
The notion of 'original sin' is then reframed into a dichotomy where the inefficient bodies inherited by natural selection become corrected, perfected, […] by the progresses of technological and artificial selection. . Íbidem.

			

					Redeker, Robert. . México: Fondo de Cultura Económica, 2017.Robert Redeker,
Missa, 'Biodiversidad…', 69.

			['The emphasis on notions such as rationality, progress and optimism is in line with the fact that, philosophically, transhumanism roots itself in the Enlightenment']. Ferrando. 'Posthumanism, Transhumanism…', 27.

			

					Ben-Habib, Seyla., y Jürgen Habermas. “Modernity versus Postmodernity”. , núm. 22 (1981): 3-14.Seyla Ben-Habib y Jürgen Habermas, 'Modernity versus Postmodernity',

					Beneite-Martí, Joshua. “El nuevo paradigma post-ecológico”. , núm. 3 (2018): 37-54.Joshua Beneite-Martí, 'El nuevo paradigma post-ecológico',

					Rojas Huerta, Abigail Vanessa. . 1 de Junio de 2023. (último acceso: 14 de 3 de 2024).Abigail Vanessa Rojas Huerta,

					Creagh Peña, Mabel, Damary García Ones y Rolando Valdés Cruz. “Envejecimiento poblacional como reto de la ciencia, la técnica y la sociedad”. , 2015: 884-892.Mabel Creagh Peña, Damary García Ones, y Rolando Valdés Cruz, 'Envejecimiento poblacional como reto de la ciencia, la técnica y la sociedad',

					Silva Belasco, Angélica Gonçalves, y Meiry Fernanda Pinto Okuno. “Realidad y desafíos para el envejecimiento”. , 2019: 1-2.Silva Belasco, Angélica Gonçalves y Meiry Fernanda Pinto Okuno, 'Realidad y desafíos para el envejecimiento'.

					Berrío Valencia, Marta Inés. “Aging population: A challenge for public health”. , 2012: 192-194.Marta Inés Berrío Valencia, 'Aging Population: A Challenge for Public Health',
['loosely defined movement that […] promotes an interdisciplinary approach to understanding and evaluating the opportunities for enhancing the human condition and the human organism opened up by the advancement of technology. […] The enhancement options being discussed include radical extension of human health-span']. Bostrom, Nick. “Human genetic enhancements: a transhumanist perspective”. 4, núm. 37 (2003): 493-506.Nick Bostrom, 'Human genetic enhancements: a transhumanist perspective'. The Journal of Value Inquiry 4, núm. 37 (2003): 493.

			

					De Grey, Aubrey. . Nueva York: St. Martin's Press, 2007.Aubrey De Grey,
Al momento de escribir el libro de
['The reason we have genes to keep us going until we're very likely to have been killed is because the longer our fertile lives continue, the more progeny we'll have time to have, so the greater the chance that our genes will be passed to future generations']. Ibid., 30.

			['We know that our genes are our allies, not our foes, in our war against aging—that they exist to postpone aging, not to cause it, and we only age because those life preserving genetic pathways are not comprehensive']. Ibid., 33.

			

					García Pavón, Rafael. “Una visión hermenéutico-existencial de la bioética ante la innovación de la biotecnología”. En , de Luis (Coord.) Guerrero Martinez, 23-73. México: Universidad Iberoamericana, 2018.Rafael García Pavón, 'Una visión hermenéutico-existencial de la bioética ante la innovación de la biotecnología', en
Aquí se hace relevante destacar una de las apreciaciones que se tienen del posthumanismo, de la que nos demarcamos al inicio del texto, pero que es vital traer a colación en este punto. La noción del posthumanismo crítico cultural-lingüístico, en donde también entrarían nociones de nuevos materialismos desde el feminismo, hace un análisis crítico del Antropoceno y una valoración ecológica que asume al humano como parte de un sistema ecológico intrincado en donde éste no tiene una supremacía ontológica sobre el resto de los seres de la Biosfera. ['Posthumanism (here understood as critical, cultural, and philosophical posthumanism, as well as new materialisms) seems appropriate to investigate the geological time of the anthropocene. As the anthropocene marks the extent of the impact of human activities on a planetary level, the posthuman focuses on de-centering the human from the primary focus of the discourse. In tune with antihumanism, posthumanism stresses the urgency for humans to become aware of pertaining to an ecosystem which, when damaged, negatively affects the human condition as well. In such a framework, the human is not approached as an autonomous agent, but is located within an extensive system of relations']. Ferrando, 'Posthumanism, Transhumanism…', 32.

			Boyle citado en Kwiatkowska, Teresa, y Jorge Issa. . México: Plaza y Valdés, 2001.Teresa Kwiatkowska y Jorge Issa,
Beneite-Martí, 'El nuevo paradigma…', 44.

			

					Adorno, Theodor, y Max Horkheimer. . Madrid: Trotta, 1998.Theodor Adorno y Max Horkheimer,
Although the impact of Darwinian evolution is observable at species level, transhumanists consider bettering human biologically-dependent capacities on an individual level. Manipulating with both the human genome and with human biological capacities, may pose an additional threat to the natural balance, which, as remarked by many environmentalists, is already heavily disturbed by human actions. Bardziński, Filip. “Posthuman - Postnature? Transhumanism and Environmental Ethics”. , núm. 4 (2015): 18-33.Filip Bardziński, 'Posthuman - Postnature? Transhumanism and Environmental Ethics'.
Ferrando, 'Posthumanism, Transhumanism…', 28.

			

					Morton, Timothy. . Minnesota: University of Minnesota Press, 2013.Timothy Morton,
In this way the Transhumanist agenda aims to confront the crippling fear and sense of disempowerment and guilt that emerges from the growing acknowledgment of the anthropogenic causes of global warming and offering a sanitized vision of detachment from the human body and the human responsibility as an umbilical cord that needs to be cut before it can strangle the infant. In this way, the difficult yet pressing need for practical and epistemological solutions to get out of the climate crisis risks being ignored more than solved. Gelao. 'Re-Envisioning Embeddedness..'. 68

			['Thus, amongst the many scientifically inclined forms of modern spirituality, those who seem to gain more adherents and impose themselves in both scientific and public discourses are the ones which avoid directly facing this problem, granting instead a perspective where the essential anthropocentric tenets are retained or just slightly reframed. Amongst these, we find of particular interest the rising movement of AI Apocalypticism, a particular stance that emblematically shows the interwoven thematic complexity at work in this social dialogue. Following the work of Robert Geraci, AI Apocalypticism can be defined as the umbrella term which comprehends the complex and multifaceted spiritual movements that emerged at the forefront of what has become known as the Transhumanist discourse']. Ibid., 64-65.

			['There are some concerns environmentalists may raise against the notions of transhumanism as it is developed by Savulescu or Bostrom. Firstly, as it is visible at first glance, transhumanism takes into account only the well-being of the human species, as it is both the agent and the object of all aforementioned enhancing procedures. Ipso facto, it is impossible to dismiss the claim that transhumanism is an anthropocentric concept']. Bardziński, 'Posthuman - Postnature?…', 29.

			

					Diéguez, Antonio. . Barcelona: Herder, 2021.Antonio Diéguez,
En la antigua Grecia, la figura de Gaia ocupaba un lugar destacado en la mitología y la cosmología. Gaia era venerada como la personificación de la Tierra y la madre primordial de todos los seres vivos. Su nombre, que significa 'Tierra' en griego, refleja su papel como la entidad que engendró y sustenta toda la vida. Gaia era vista como una divinidad primordial, nacida de Caos, el vacío primordial que precedió a la creación del cosmos. Según la tradición, Gaia surgió como la personificación misma de la Tierra, dando origen a las montañas, los ríos y todas las formas de vida que la habitan. Ésta era adorada como una diosa poderosa y fecunda, asociada con la fertilidad, la creatividad y la abundancia. Se le atribuía el poder de generar vida y nutrir a todas las criaturas que habitaban su superficie. Además, era considerada como la protectora y guardiana de la naturaleza, velando por el equilibrio y la armonía en el mundo natural. La concepción de Gaia en la antigua Grecia reflejaba una profunda conexión y reverencia por la Tierra como un organismo vivo y sagrado. Los griegos veían al mundo natural como un sistema interconectado, donde cada elemento, desde las rocas hasta los animales, estaba imbuido de un espíritu divino y contribuía al equilibrio y la belleza del cosmos. Para más puede leerse Sagan, Dorion, y Lynn Margulis. “Gaia and Philosophy”. En , de Dorion Sagan y Lynn Margulis , 145-157. New York: Springer, 1997.Dorion Sagan y Lynn Margulis, '
['Moreover, environmentalists may also accuse transhumanists of openly discarding the notion of respect for nature as such. Bardziński']. 'Posthuman - Postnature?…', 30.

			

					Agar, Nicholas. “Biocentrism and the concept of life”. 108, núm. 1 (1997): 147-168.Nicholas Agar, 'Biocentrism and the concept of life',
['It is highly probable that the utilitarian-based transhumanists, such as Savulescu, would agree with the concept that it is not life that possesses moral value, but rather a sentient one']. Bardziński. 'Posthuman - Postnature?…', 29.

			Beneite-Martí, 'El nuevo paradigma…', 46.

			['through science and technology, humans have radically changed their living conditions, while their moral psychology has remained fundamentally the same throughout this technological and social evolution […] [Scientific evolution] is leading to increasing environmental degradation and to harmful climate change. […] What is needed is an enhancement of the moral dispositions of citizens, an extension of their moral concern beyond a small circle of personal acquaintances']. Savulescu, Julian, y Ingmar Persson. “Moral Enhancement, Freedom, and the God Machine”. 95, núm. 3 (2012): 399-421.Julian Savulescu y Ingmar Persson. 'Moral Enhancement, Freedom, and the God Machine', The Monist 95, núm. 3 (2012): 400.